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domingo, 16 de septiembre de 2012

Guarida del lobo de Hitler en alquiler

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Ente los densos bosques polacos de la región de Mazuria, cerca de la frontera con Rusia, se ocultaba durante la Segunda Guerra Mundial la 'Guarida del Lobo' de Hitler. Se trataba de un complejo de más de ochenta edificios donde el dictador pasó más de dos años dirigiendo la invasión de la Unión Soviética y donde el 'führer' sufrió un atentado. Hoy es un complejo turístico con guías profesionales, hotel, cámping, restaurante y hasta galería de tiro para los huéspedes. 
 El Estado polaco es el propietario de las instalaciones, que ahora pretende revitalizar para atraer un mayor número de turistas que cada año  visitan la "Guarida del lobo" a pesar de su estado ruinoso y del difícil acceso.

Para poner fin a ese abandono las autoridades polacas ofrecen ahora en arrendamiento las trece hectáreas del refugio, que pueden alquilarse por un precio mínimo de 108.000 euros anuales.



El Führerhauptquartier Wolfsschanze o la Guarida del Lobo era el nombre clave de uno de los mayores cuarteles militares de Adolf Hitler durante la Segunda Guerra Mundial.
El complejo se encontraba en la aldea de Gierłoż (en alemán: Forst Görlitz), cerca de Kętrzyn o Rastenburg, en alemán, en lo que antes era Prusia Oriental y hoy en día es Polonia. Fue construido en 1941 para la ofensiva alemana sobre Rusia. Poseía unos 80 edificios camuflados, 50 de los cuales eran búnkeres. Estaba rodeado de campos minados y alambres de púas e inmerso en un tupido bosque. Tenía su propia central eléctrica y recibía suministros de una base aérea cercana. Fue abandonada por los nazis tres años después, al acercarse el Ejército Rojo a la frontera de Prusia.
En el Wolfsschanze se perpetró el fallido intento de asesinato de Hitler, el 20 de julio de 1944, planificado principalmente por Claus von Stauffenberg, que luego fue ejecutado.
Al retirarse, Hitler ordenó la demolición del complejo. Sin embargo, a pesar de que se utilizaron potentes explosivos, los edificios permanecieron en pie, aunque seriamente dañados. Hoy en día el sitio es una popular atracción turística, y en el lugar se encuentra un monumento a los conspiradores del 20 de julio.
Otros búnkeres de Hitler en toda Europa empiezan con la palabra Wolf ('lobo'), tales como el Wolfsschlucht en Bélgica y el Wehrwolf en Vinnitsa, en una zona pantanosa llena de mosquitos en Ucrania. Esto se debe a que Hitler fue apodado durante un tiempo Herr Wolf por sus amigos más cercanos y a la fuerte influencia que la mitología germánica tiene la leyenda del Werwolf.


Algunos de los búnkers han sido reconstruidospara albergar un curioso centro de visitantes que pronto incluirá un museo.

Por poco más de 25 euros es posible alquilar una habitación de las utilizadas por la antigua guardia personal de Hitler y desayunar en lo que fuera el comedor de tropa. Después, unos cuantos guías esperan a los huéspedes para explicarles la historia de un lugar cuya existencia permaneció en secreto durante casi toda la Segunda Guerra Mundial.

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