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jueves, 5 de enero de 2012

Los movimientos de la cola de lagartos y dinosaurios inspiran un nuevo robot

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ElMundo
Un equipo de biólogos e ingenieros de la Universidad de California han estudiado cómo consiguen los lagartos saltar con éxito, incluso cuando se deslizan y tambalean, y han observado que el movimiento de la cola hacia arriba es clave para evitar caerse hacia delante. Basándose en sus observaciones, añadieron posteriormente una cola a un coche robótico, al que llamaron Tailbot, y descubrieron que no es tan sencillo como solo elevar la cola: robots y lagartos deben ajustar el ángulo de la cola justo para contrarrestar el efecto tras la tropezar. El estudio ha sido publicado en la revista 'Nature'.

"Se ha demostrado, por primera vez, que los lagartos balancean la cola hacia arriba o hacia abajo para contrarrestar la rotación de su cuerpo, manteniéndolos estables", ha explicado el jefe del equipo, Robert J. Full, profesor de Biología Integrativa en UC, quien ha agregado que "la inspiración en la cola de los lagartos probablemente dará lugar a robots de búsqueda y rescate mucho más ágiles, así como a robots con una mayor capacidad para detectar peligros químicos, biológicos o nucleares".

La investigación muestra cómo los lagartos utilizan la cola durante el salto, proporcionando inspiración para crear robots que puedan hacer frente a caídas inevitables, como cuando están explorando escombros durante operaciones de búsqueda y rescate. La nueva investigación ha probado una hipótesis de hace 40 años, según la cual los dinosaurios terópodos de dos patas utilizaban sus colas como estabilizadores al esquivar obstáculos o depredadores.

En un laboratorio de enseñanza asociado al Centro Interdisciplinario de Bio-inspiración en Educación e Investigación (CIBER, por sus siglas en inglés), de la Universidad de Berkeley, los estudiantes de ingeniería y biología -que participaron en el estudio de Full- utilizaron videografía de alta velocidad y captura de movimiento para registrar cómo el lagarto africano Agama de Cabeza Roja salta sobre una plataforma con diferentes grados de tracción.

Además, los investigadores hicieron a los lagartos correr por una pista en la que tenían que saltar para sortear un obstáculo y aterrizar en una superficie vertical con un refugio en la parte superior. Cuando la fricción en el obstáculo se redujo, los lagartos se deslizaron sobre éste, causando que su cuerpo girara fuera de control.

Cuando los investigadores analizaron cómo utiliza el lagarto su cola para contrarrestar el giro, crearon un modelo matemático, así como al robot Tailbot, para entender mejor las habilidades del animal. Con una cola, pero sin información de los sensores de posición del cuerpo, Tailbot caía en picado cuando se movía sobre una rampa; cuando esto fue corregido, Tailbot fue capaz de estabilizar su cuerpo en el aire.

Según Full, el diseño del robot Tailbot ha empujado los límites de control de la robótica hacia un área que los investigadores llaman inercia robótica asistida.

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