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jueves, 28 de octubre de 2010

Tatuajes: Historia del Piercing 3

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Hemos hablado en más de una ocasión del milenario arte del tatuaje y toda lahistoria de siglos que acompaña a la humanidad. Pero, ¿qué ocurre con lasperforaciones? ¿De dónde sale el piercing? ¿A quién demonios se le ocurrió que podía estar bueno atravesarse la piel y colgar algún objeto de esa herida?
Estas preguntas son las que intentaremos resolver en CuerpoyArte, con esta breve entrega de Historia del Body Piercing. Y en esta ocasión nos concentraremos en las distintas culturas que comenzaron a hacerse piercings.
Lo primero que hay que saber es que el piercing es una práctica usual en muchas culturas del mundo, algunas de ellas muy lejanas y con distintos usos atribuidos a las perforaciones.
Los Esquimales del polo norte, por ejemplo, atribuían a los “labrets” con una carga simbólica: cuando le colocaban un piercing a un joven era porque este ya estaba preparado para salir a cazar. Era un símbolo de iniciación a la edad adulta.
Los Mursi, tribu africana que reside en Etiopía, se caracterizan por colocar los famosos platos, expandiendo sus labios y los lóbulos de sus orejas. Los guerreros Potok, también de África, hacen el mismo tipo de piercing, además de atravesar sus narices con hojas de árboles (lo mismo con los Masais y losKanures, también africanos).
En Nueva Guinea, las mujeres se atraviezan el tabique nasal con un hueso de espina de pescado, mientras que los hombres llevan dientes de distintos depredadores.
Los antiguos romanos se perforaban para indicar su rango (y los gladiadores más osados perforaban sus pezones).
Los antiguos egipcios colocaban piercings en el ombligo para simbolizar que pertenecían a la realeza.
Los Tinglits de América del Norte también usan el piercing como símbolo de madurez. Las mujeres que los portan están diciendo que están en condiciones de tener relaciones sexuales.
Los Sioux, también de norteamérica, tenían una prueba de iniciación que consistía en colgar de un árbol a los jóvenes mediante ganchos atravezados en su piel (lo que hoy conocemos como “suspensión”), para que demostraran que podían ser guerreros.
Los indios Cashinawa de América del Sur perforaban su nariz con plumas de colores para indicar su posición en el grupo. Los indios Chavantes se colocaban pendientes de madera, además de un cono amarillo que colgaba del pene de los hombres.
Los Mayas de México perforaban sus labios, nariz y orejas con las joyas más caras que tenían para indicar su status.


Hace poco tiempo vimos el origen del piercing en las distintas culturas del mundoy ahora le toca el turno a hablar de la historia de cada piercing individualmente. Hoy es turno de conocer un poco más a fondo el surgimiento del piercing en la nariz… en las aletas de la nariz, para ser exactos.
El piercing en la nariz es uno de los más atractivos, acentuando los rasgos de tu rostro. Es la zona más notoria de la cara, de eso no hay dudas. El primer registro de un piercing colocado en la nariz data de hace más de 4.000 años, en medio oriente. Se menciona en el Génesis de la Biblia (24:22), cuando Abraham le regala un arete de oro (“Shanf” en hebreo, que se traduce como “anillo de nariz”) a la futura esposa de su hijo.
Pero también aparecen registros de este piercing en otras culturas: los Bereberesen África y los Beduinos en medio oriente los siguen usando hoy en día. En el caso de los beduinos este piercing indica la riqueza de la familia, entregado por el esposo a su pareja.
En la India este piercing fue importado por los emperadores Mogoles desde oriente medio alrededor del siglo XVI. Para los hindúes este piercing es generalmente usado en la fosa nasal izquierda (lugar asociado con la Ayurveda, y que supuestamente ayuda a hacer más fácil el parto), y a veces está unido a un piercing en el lóbulo de la oreja izquierda por una cadena. A veces ambas aletas de la nariz están perforadas.
En la cultura occidental el piercing nasal apareció por primera vez entre loshippies que viajaron a la India a finales de los años 60 (del siglo XX, claro) y luego fue adoptado por el movimiento punk de inglaterra en los años 70, como símbolo de rebelión en contra de los valores conservadores.
Hoy en día es totalmente normal ver piercings en la nariz, pero hay que entender que hace un tiempo era algo más difícil de llevar por todas las presiones sociales que esto tenía. Pero como vemos, el camino que recorrió este piercing ha sido largo y complejo, viajando por miles de kilómetros durante miles de años.

El piercing en la lengua es uno de los piercings más atractivos y seductores que se pueden realizar. Y es un piercing que tiene una historia sangrienta.
Los registros más antiguos de este piercing se encontraron en América, donde se practicaba como un ritual por los antiguos Aztecas y Mayas (en la zona donde hoy en México) y por los Haida, los Kwakiutul, y los Tlinglit (del noroeste de América). En unos relieves mayas del año 709 antes de Cristo (aproximadamente) se pueden ver dibujos del llamado “rito de la sangre”, posiblemente originarios de este piercing.
En estos rituales se atravezaba la lengua de los guerreros para ofrecer la sangre como sacrificio a los dioses. Con este sacrificio los sacerdotes entraban en trance y se comunicaban con sus dioses en los distintos rituales.
De más está decir que el piercing en la lengua es uno de los más populares: es escandaloso, provocativo, erótico (y para muchos es fantástico para el sexo oral).
el piercing en los labios. ¿Cómo surgió? A continuación te lo contamos.
Las primeras perforaciones en esta zona fueron practicadas por distintas tribus del amazonas, como signo de identidad femenina. Pero simplemente se perforaban, atravezando palos o cañas. La perforación en los labios para insertar objetos también se repite en otras culturas del mundo (llegando a verse los famosos “discos” que ensanchan la boca que llegan a tener 24 centímetros de diámetro).
Pero dos tribus originaron la utilización de aros en los labios: los Dogon de Malí y los Nubas de Etiopía, ambos con connotaciones religiosas. Los Dogon creían que un espíritu antepasado llamado “Noomi” (creador del universo) tiraba unos hilos de sus dientes y que en una ocasión ese hilo se convirtió en palabras, surgiendo el idioma. En homenaje a este antepasado es que se atravezaban aros de metal o marfil en sus labios.



En distintas culturas Africanas y de América del sur se perforan los labios conplatos de cerámica o madera que llegan a adquirir dimensiones insólitas que llaman poderosamente la atención.
Los antiguos Aztecas y Mayas reservaban este piercing a los hombres ricos y poderosos. Se estilaba que usaran joyas de oro con forma de serpiente e incrustaciones de piedras preciosas.
Los nativos de lo que hoy es Alaska Canadá llevaban joyas hechas con marfil de los colmillos de las morsas, conchas de caracoles y huesos.
Los Makololo de Malawi usaban unas placas llamadas “pelele“, que iban desgastando el labio de a poco hasta peforarlo con el tiempo. El “pelele” era un símbolo de poder, y resultaba muy atractivo para los miembros de ambos sexos (era un símbolo de casamiento, los mejores “peleles” conseguían las mejores parejas).

Si bien hoy es uno de los favoritos entre los jóvenes occidentales, este piercing era usado con distintos propósitos y no siempre tuvo el uso ornamental que le damos hoy en día.
Si bien hablamos del piercing en la nariz en una entrega anterior, en este caso tenemos que ser más específicos: hablaremos del piercing en el septo de la nariz. ¿Qué parte es el “septo”? es la separación entre las dos fosas nasales (yo no tenía ni idea que se llamaba así). Usualmente se le conoce como “piercing de toro“, o “piercing en el tabique“.
Esta forma de piercing es probablemente una de las más antiguas y comunes en las distintas culturas del mundo (luego del piercing en el lóbulo de la oreja, claro), incluso más popular que el de las aletas de la nariz. Se remonta a la prehistoria y, dependiendo de la zona del mundo, la perforación varía en pequeños adornos con plumas y colmillos, hasta enormes trozos de madera de gran diámetro.
Este piercing es muy frecuente en las culturas guerreras, probablemente por el aspecto feroz que despierta en quienes lo llevan. En la zona de Nueva Guinea es común usar piercings con huesos y colmillos de cerdo, por ejemplo el “Otsj“, un gran tapón de hueso que llega a los 25 milímetros de diámetro. Generalmente el “Otsj” era de huesos de la pierna de un cerdo, aunque a veces algún osado se animaba a utilizar huesos de enemigos derrotados.
En Papua Nueva Guinea los Bundi se atravezaban una rama delgada de planta de patata como señal de entrar en la adultez (alrededor de los 20 años). Es normal que se perfore esta zona como ritual de iniciación, que dependiendo de la cultura puede hacerse a los 9-10 años o a los 22.
Los Aztecas también adoraban este tipo de piercings, con joyas hechas de oro y jade para mostrar su posición social. También los indios Kuna de Panamá usaban gruesos anillos de oro puro.
En Asia es también muy popular: en IndiaNepal y el Tíbet se le colocaba un colgante llamado “Bulak” que eran tan grandes que para poder comer tenían que sacárselo.

Las tribus de América del norte también usaban popularmente este tipo de piercings (es el caso del jefe indio Tecumseh, de la foto de aquí arriba).
En Australia el piercing en el septum se realizaba para aplanar la nariz, ya que esto era símbolo de belleza.
En Europa este piercing tardó mucho en hacerse popular, pues se utilizaa particularmente en los toros, como correa (llamada “mocheta”). Pero hoy en día es bastante popular.
 el piercing en el ombligo.
Este piercing es uno de los más modernos, de los pocos que no tienen un registro en las culturas primitivas (lo que resulta bastante extraño, sobre todo si tenemos en cuenta la milenaria antigüedad que tienen todos los piercings que hemos visto hasta ahora). Por lo tanto, es un piercing que tiene muy poca historia que contar.
Es también uno de los pocos piercings propios de un género, ya que está asociado con las mujeres. Esto no significa que los hombres no puedan llevarlo (hay muchos que tienen uno), pero hay que reconocer que es una perforaciónpropia del género femenino. Esto tiene su explicación, porque el ombligo de la mujer es más redondeado y atractivo, además de estar más cerca de los genitales (lo que lo hace también muy erótico).
Con la invención del bikini en 1953 el estómago de la mujer se lució más que nunca en la historia de la humanidad (claro que esta prenda generó mucho revuelo en su momento, porque el ombligo era una zona muy sensual que no podía exhibirse así nomás).
Otro gran salto fue en los años 80, cuando Madonna empezó a lucir joyas en su ombligo, lo que hizo que este piercing se hiciera extremadamente popular. Las distintas estrellas del pop fueron haciendo de este piercing algo cada vez más utilizado.
En los años 90 se popularizó el anillo como joya para los piercings en el ombligo, y más recientemente se ha popularizado el colocar grandes joyas que cubran todo el ombligo.
Generalmente este piercing se coloca en la parte superior, donde la piel es más delgada y queda bastante bien. Pero ls variantes son muchas y cada vez hay más ideas originales.

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